Estrategias

Por qué las aerolíneas te cobran por todo (y quién dice que es ilegal)

Ilustración: un billete de avión con varias etiquetas de precio adicionales apilándose encima, con los colores de Desglosando.

Buscas un vuelo y ves un precio de 20 €. Cuando terminas de añadir la maleta de cabina, elegir asiento y pagar con la tarjeta que no tiene recargo, el número final es bastante más alto. No es un error ni mala suerte: es una estrategia de precios con nombre propio, y en España está en el centro de una batalla legal que todavía no ha terminado. Revisado en septiembre de 2026.

La técnica se llama drip pricing (“precio goteado” o desglosado): mostrar primero un precio base bajo, y hacer que el resto de cargos obligatorios o casi obligatorios aparezcan más adelante en el proceso de compra, cuando ya has invertido tiempo y es menos probable que abandones.

¿Cómo funciona la estrategia del precio roto?

El precio base cumple una función muy concreta: ganar en los comparadores de vuelos y en las búsquedas, donde la gente ordena por precio de menor a mayor. Una vez que has hecho clic en esa oferta, entras en un proceso de varios pasos —maleta, asiento, seguro, forma de pago— en el que cada cargo adicional se acepta más fácilmente que si lo hubieras visto todo junto al principio. Es la misma lógica psicológica que hace que sea más fácil vender un extra de 5 € cuando ya llevas 20 minutos reservando que cuando estás comparando precios entre cinco pestañas del navegador.

Ejemplo ilustrativo de cómo se construye el precio final de un vuelo low cost: billete base, maleta de cabina, selección de asiento y tarjeta de embarque impresa, sumados al precio anunciado.
Ejemplo ilustrativo de la estructura de precio de un vuelo low cost. Las cifras son solo para ilustrar el mecanismo, no precios reales de ninguna aerolínea concreta. Diagrama: Desglosando.

¿Qué dice España que es ilegal?

En noviembre de 2024, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 sancionó a cinco aerolíneas low cost —Ryanair, Vueling, EasyJet, Norwegian y Volotea— con un total de 178,9 millones de euros, repartidos así: 107,8 millones a Ryanair, 39,3 a Vueling, 29,1 a EasyJet, 1,6 a Norwegian y 1,2 a Volotea. Consumo consideró “muy graves”, al amparo del artículo 47 de la ley general para la defensa de los consumidores, cinco prácticas: cobrar por el equipaje de mano, cobrar por sentar juntos a menores que viajan acompañados, no aceptar pagos en efectivo en los aeropuertos, cobrar de forma desproporcionada por imprimir la tarjeta de embarque en el mostrador, y no mostrar el precio total de forma clara y comparable.

¿Y qué dice la Comisión Europea?

Justo lo contrario en el punto central. En octubre de 2025, la Comisión Europea resolvió que las multas españolas eran contrarias al derecho comunitario. Según el Reglamento (CE) 1008/2008 y la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la UE (caso C-487/12), las aerolíneas deben ofrecer gratis el equipaje de cabina “razonable” —el que cumple unas dimensiones y condiciones de seguridad determinadas—, pero pueden cobrar por el que exceda ese límite. La Comisión consideró que la prohibición española, que trataba como ilegal cualquier cobro por equipaje de cabina, restringe de forma indebida la libertad de precios de las aerolíneas, y abrió un expediente de infracción contra España (INFR(2025)4019), dándole dos meses para adaptar su normativa.

¿Siguen en pie las multas?

De momento, no se cobran. En junio de 2025, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid suspendió cautelarmente las multas a Ryanair y Norwegian mientras se resuelven sus recursos, exigiendo a cambio avales (110 millones de euros en el caso de Ryanair, 1,8 millones en el de Norwegian). El ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, defendió esa misma semana que cobrar por el equipaje de mano “es una práctica ilegal” y citó el respaldo del Parlamento Europeo a esa postura; meses después, sin embargo, la Comisión Europea se pronunció en sentido contrario. El resultado, a día de hoy, es un pulso legal abierto entre España y las instituciones europeas.

¿Pasa en otros países?

Sí, y con enfoques distintos. En el Reino Unido, la Digital Markets, Competition and Consumers Act de 2024 prohíbe expresamente el drip pricing desde abril de 2025: los cargos obligatorios deben ir incluidos en el precio inicial, no aparecer después. En abril de 2026, la autoridad de competencia británica (CMA) impuso su primera multa bajo esta ley —4,2 millones de libras a la escuela de conducción de la AA, por anunciar un precio de clases que no incluía una tasa de reserva obligatoria—, con reembolsos a más de 80.000 clientes. No es un caso de aerolíneas, pero muestra que el Reino Unido ya está aplicando sanciones reales contra el mecanismo. La Unión Europea, por su parte, abrió en julio de 2025 una consulta pública sobre la Ley de Equidad Digital que señala el drip pricing como una de las prácticas a corregir a nivel comunitario.

Lo que aún tienen que decidir los tribunales

Sobre otra empresa de este mismo sector, puedes leer cómo gana dinero Ryanair. Y sobre otras estrategias de precio parecidas: la reduflación y por qué es tan difícil cancelar una suscripción.

Preguntas frecuentes

¿Es legal que las aerolíneas cobren por la maleta de cabina?

Depende de a quién preguntes. España impuso 179 millones de euros en multas en 2024 argumentando que el equipaje de cabina debe ser siempre gratuito. La Comisión Europea, en octubre de 2025, se posicionó del lado de las aerolíneas: solo el equipaje «razonable» tiene que ser gratis, y abrió un expediente de infracción contra España. El conflicto legal sigue abierto.

¿Cuánto se ha multado a las aerolíneas en España?

179 millones de euros en total, en noviembre de 2024: 107,8 millones a Ryanair, 39,3 a Vueling, 29,1 a EasyJet, 1,6 a Norwegian y 1,2 a Volotea. En junio de 2025, un tribunal suspendió cautelarmente el cobro de esas multas mientras se resuelven los recursos de las aerolíneas.

¿Qué es el «drip pricing» y por qué lo usan tanto las aerolíneas?

Es la estrategia de anunciar un precio base bajo y añadir cargos —maleta, asiento, forma de pago— a medida que avanzas en la compra. El precio bajo atrae en los comparadores; los cargos posteriores se aceptan más fácilmente porque ya has invertido tiempo en el proceso y estás cerca de terminarlo.

¿Se está regulando esto en otros países?

En el Reino Unido, una ley de 2024 (la Digital Markets, Competition and Consumers Act) prohíbe expresamente el «drip pricing» desde abril de 2025, y en abril de 2026 la autoridad de competencia británica impuso su primera multa por esta práctica. La Unión Europea también está consultando una Ley de Equidad Digital que señala el «drip pricing» como una de sus prioridades.

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