Estrategias

Programas de puntos y millas: por qué te «regalan» dinero

Ilustración: tres círculos conectados —aerolínea, banco y viajero— con los colores de Desglosando.

Las millas de avión y los puntos de tarjeta se presentan como un premio por tu fidelidad. En realidad son uno de los negocios más rentables de muchas empresas. Delta calculó que en 2024 ingresaría unos 7.000 millones de dólares solo por su alianza con American Express, según informó la prensa económica. Este artículo explica de dónde sale ese dinero. Revisado en septiembre de 2026.

Las empresas te “regalan” puntos porque no es un regalo: es una venta por adelantado. La aerolínea o la cadena crea puntos que no le cuestan nada de fabricar, se los vende en bloque a un banco a cambio de dinero contante, y tú los recibes al usar la tarjeta de ese banco. La empresa cobra hoy y solo entrega algo (un vuelo, un descuento) si algún día canjeas. Y una parte de los puntos no se canjea nunca.

¿Cómo gana dinero una aerolínea con las millas?

Vendiéndoselas a un banco. El circuito es este: la aerolínea “emite” millas —simplemente apunta un número en tu cuenta— y firma un contrato con un banco para venderle grandes cantidades de esas millas. El banco las usa como gancho: te las ofrece como regalo de bienvenida al abrir una tarjeta y como recompensa por cada euro que gastas con ella.

Cuando tú pagas el café o la compra con esa tarjeta, el banco gana su comisión del comercio y, con parte de ese dinero, le paga a la aerolínea las millas que te acaba de dar. La aerolínea se lleva dinero de verdad, por adelantado, a cambio de una promesa futura de transporte.

El circuito de una milla: la aerolínea la crea y se la vende al banco, el banco te la regala con la tarjeta, tú gastas y acumulas, y al final canjeas la milla por un vuelo o no la canjeas nunca.
La aerolínea cobra hoy y promete un vuelo algún día. Las millas que nadie canjea son beneficio puro. Diagrama: Desglosando.

¿Por qué es tan buen negocio?

Por tres razones que se suman.

Margen altísimo. Emitir una milla no cuesta casi nada. El coste real solo aparece si la canjeas, y aun así una aerolínea puede “pagarte” ese vuelo con un asiento que de todas formas iba a ir medio vacío.

Cobro anticipado. El dinero del banco entra ahora; la obligación de darte el vuelo es futura e incierta. Es como cobrar por un producto que quizá no tengas que entregar.

Caducidad. Una parte de los puntos emitidos no se canjea jamás: caducan, se olvidan, la persona cambia de compañía o de vida. En el sector se llama breakage y, según el programa, se estima entre un 10 % y más de un 20 % de los puntos. Todo eso es beneficio limpio.

¿De verdad valen más que la propia aerolínea?

En varios casos, sí. En 2020, la consultoría especializada On Point Loyalty estimó que el programa SkyMiles de Delta valía en torno a 26.000 millones de dólares, AAdvantage de American unos 24.000 millones y MileagePlus de United unos 22.000 millones —cifras que, en algunos momentos de aquel año, superaban el valor en bolsa de la aerolínea entera.

No es solo teoría. Durante la pandemia, cuando los aviones estaban parados y los bancos no querían prestar sobre el negocio de volar, Delta, United y American consiguieron miles de millones de dólares de financiación poniendo como garantía sus programas de fidelización. Los prestamistas los veían como el activo más sólido que tenían esas compañías.

¿Y los puntos del supermercado o de la gasolinera?

La lógica es la misma, más pequeña. La cadena te da puntos a cambio de dos cosas muy valiosas: saber exactamente qué compras (para ajustar precios, promociones y surtido) y hacer que vuelvas a su tienda en vez de a la de al lado. A eso se suma, otra vez, la caducidad: muchos puntos de tarjeta de supermercado nunca llegan a gastarse.

Cuando la promoción es “gasta 50 € y te llevas 500 puntos”, el objetivo no es premiarte por comprar: es que compres 50 € cuando ibas a gastar 35.

¿Cómo se cuenta esto en las cuentas de la empresa?

Con cuidado, porque las normas contables obligan a no apuntarse todo el dinero de golpe. Cuando una aerolínea vende millas a un banco, tiene que dividir el ingreso en dos partes: una se reconoce enseguida (la parte de “marca” y marketing) y otra se aparta como deuda con el cliente —una promesa de vuelo— hasta que canjeas o hasta que se da por perdida.

Por eso los balances de las grandes aerolíneas tienen una partida enorme de “ingresos diferidos por el programa de fidelización”: es el dinero ya cobrado por millas que aún no has usado.

Qué no sabemos

En resumen

Preguntas frecuentes

¿Por qué me dan puntos si a la empresa le cuestan dinero?

Porque no son un regalo: son una forma de que gastes más y de vender tus datos y tu fidelidad a un tercero (normalmente un banco) por dinero contante. Además, la empresa sabe que una parte de esos puntos no los vas a canjear nunca.

¿Cuánto gana una aerolínea con su programa de puntos?

Delta estimó que en 2024 ingresaría unos 7.000 millones de dólares solo por su alianza con American Express, y su objetivo a largo plazo es llegar a 10.000 millones. Según información de la compañía recogida por la prensa, su programa SkyMiles representa alrededor del 30 % de sus ingresos.

¿Qué es la «caducidad» o breakage de los puntos?

Es la parte de los puntos emitidos que nadie llega a canjear: caducan, se olvidan, o la persona deja de ser cliente. Para la empresa que los emitió es beneficio, porque cobró por ellos (o los usó para que gastaras más) y nunca tendrá que entregar nada a cambio.

Entonces, ¿los puntos son una estafa?

No. Si canjeas bien tus puntos, puedes sacarles un valor real. El artículo no dice que no los uses, sino que entiendas que detrás no hay generosidad: hay un cálculo en el que la empresa gana más de lo que te da.

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